viernes, 6 de enero de 2012

Te vi pasar


Hoy te vi, después de mucho tiempo.
Quizás aún sea tan ridícula como antes, pero es solo cuando te veo, podría jurarlo.
A veces me pregunto: ¿cómo puedo mirarte y disimular tan bien que no me importas, aunque te estuviese gritando con los ojos lo contrario?
Tu me devuelves la vista, esa que me falta. Simplemente te se reconocer.
Te vi pasar tan cerca… y tan lejos a la vez.
Estás tan ocupado caminando hacia algún lugar, y yo ocupada viéndote…
Te vi buscando qué mirar, y yo esperando que no me mires, pues quizás en ese momento pierda la cordura.
Y como si fuese cosa del destino nuestra canción empezó a sonar en mi iPod y no pude evitar sentirme un poco triste…

Te vi pasar y, como si fuese costumbre, también vi como te fuiste alejando lentamente.

Eso siento


Siempre hay una razón para no sentirse lo suficientemente bueno…
Las memorias, los recuerdos a veces no ayudan.

Sí, es verdad, duele equivocarse, duele mucho... pero duele más no levantarse nunca.
Duele llorar, duele sentir cada lágrima pesada cayendo, pero duele más cuando no las dejas caer…
Duele verse en la oscuridad, pero duele más no querer buscar la luz…
Duele sentir y entregarlo todo, pero duele mucho más negarse a sentir…
Sí, duele equivocarse, duele meter la pata, pero duele más no arriesgarse.

Y cada vez que siento un dolor así, es como si mi alma estuviera clavada al cuerpo, justo amarrada en la boca del estomago, sin dejarla volar, sin dejarla ser. Eso siento.

miércoles, 4 de enero de 2012

Cuando al final le hacen falta los puntos suspensivos.


Palabras confusas. Una seña. Varios gestos.
Un rechazo. Un corazón aún latente de tanto frío.
Y percibí en silencio el desnudar de tus versos,
Y desde entonces te pierdo en el papel cuando escribo.

Tras un suspiro eterno cayó la madrugada,
y del mismo modo tu mirada sobre la mía.
tú aterrizando, yo atrapada;
con aquel eclipse que al mirarte se producía.

Ese fue el preludio del soñar de mis ojos,
mientras tú con aves de paso emprendías tu vuelo,
y cada vez más grande el antojo
y cada vez, yo más lejos del cielo.

Mi deseo se convirtió en un derroche de masoquismo,
que ni Neruda entendería en una noche estrellada.
Pues más de mi corazón tirabas al abismo,
más deseaban mis pupilas tu mirada.

Y cuando el miedo parecía las manos desatarme,
cuando la primavera parecía existir en cada periodo.
Ahí, cuando me di cuenta, ya jugabas a ganarme,
sabiendo que en ese instante lo había perdido todo.

Fue buscando libertad, que me ofreciste una cadena,
al ponérmela, mi alma dependió de los demás.
Ayer fui un poco tuya, hoy de esta pena,
de pensar en ti cuando tú lo haces en alguien más.

¿Cómo puedo mirarte ahora y repentinamente
mentirte de varias maneras?
Tal vez mi orgullo mantiene arriba mi frente.
Desde que tú decidiste amar a cualquiera.

Fue muy tarde que aprendí que al destino
no se le debe nunca ni apostar ni vender,
que no debes cambiar tu camino,
por alguien que no crea ni en el de él.

Y así te fuiste sin un adiós, ni un hasta luego
con otra ilusión, diciendo que te había perdido.
Pero suelo preguntarme aun cuando puedo:
¿cómo puedes perder lo que nunca has tenido?

jueves, 24 de noviembre de 2011

Sabine...



...Respirando profundamente pensó: ''Sabine, ¿Dónde estás?''
Y entrando al taxi cerró los ojos por unos segundos. Sin embargo, ella no se había ido, algo le quemaba el corazón. Abrió la ventana y el aire frío rozó su rostro, del mismo modo en que ella lo hacía. Se apoyó contra la luna y dando un largo suspiro se dio cuenta que en ese momento estaba perdiendo algo más que el aliento. Transcurridos unos minutos, empezó a ahogarse en el silencio de la noche y en el sonido del motor.
''El orgullo me obligó a dejarte ir hace unos años'', pensó mirando la cadena que Sabine había olvidado en su auto, mientras Fabiana se hallaba perdida mirando las calles, junto con el fracaso que inundaban sus ojos. ''Pero la vida es muy corta para cometer la misma mierda por segunda vez''...

jueves, 9 de junio de 2011

La libertad tiene un precio...



- ¿Estás bien?
- Sí…
- No parece
- En serio, sí, solo que me siento angustiado y no sé por qué…
- Mmm seguro que no eres libre.
- ¿A qué te refieres?
- ¿Nunca te has guardado sentimientos?
SSí…
- ¿Nunca te has quedado con las ganas de decir algo?
- Sí… 
- ¿Y por qué nunca lo dijiste?
  Hay cosas que es mejor no decirlas
- ¿Por qué?
- Orgullo… supongo
- Me imaginaba… ¿Y qué piensas de nosotros?
- ¿Nosotros?… Somos amigos ¿no?
- Sí, pero… ¿qué sientes?
- Nada
- ¿Y si me acerco?
- Jaja... no lo hagas
- ¿Por qué te alejas?
- Porque no quiero que te acerques…
- ¿Te pones nervioso?
- No, ¿qué te juras?
- ¿Y porque estas rojo?
- No estoy rojo
- Si…
- Soy así…
- ¿Por qué me quitas la mirada?
- No necesito mirarte para escucharte…
- ¿Y si te digo que me gustas?
  Ya basta!!
- No me has respondido…
- Te diría que a mí no
- ¿Y porque me sigues mintiendo?
- PORQUE ME MUERO POR TI
- ¿Te sientes mejor? Ahora eres libre…

jueves, 28 de abril de 2011

Se cierra un ciclo



Hoy cerré los ojos… quería olvidarme de ti.
Te pido por favor, no hagas nada, no los quiero abrir.
Ahora no me mires ni en aquel segundo que te sobre.Y si me hablas, yo no lo haré. Y si preguntas por qué, ya me habré ido, pues quizás sea más fácil entender mi silencio que mis razones o mis sentidos. Si logras hallar mi camino de nuevo, no importará ya de qué modo lo cruces, si es para quedarte o irte, pues como amigo bienvenido, pero ya apagué las luces. Hoy sin ti comienza un nuevo ciclo y contigo dejé atrás aquel cielo sin nubes. Dolió en un momento, pero agradezco que tus defectos formaran mis virtudes. Ya me olvide de ti, solo quería recordártelo, deje de mirar hacia atrás…

Sin embargo, hoy abrí los ojos… quería verte una vez más.

viernes, 7 de enero de 2011

Madurez: Cuestión de despertar



-Mamá, ¿Qué es madurar?
-Yo diría que es como un despertar

Tal vez mi mamá tenía razón, para variar. A medida que fui creciendo, entendí que madurar efectivamente es despertar y ver la vida de otra manera. Te das cuenta que cosas que antes ni veías, ahora las ves. Es, quizás, aceptar los cambios que vienen en la vida y saber cuándo es tiempo de cambiar, considerando que algunos cambios llevan mucho tiempo. 
Por eso es tan difícil ser adulto, porque no se trata de edades, si no de actitudes, porque tienes que saber quién quieres ser realmente y querer hacerte cargo de lo que elijas. Es por aquellas y otras razones por las que algunas personas eligen quedarse en el camino de la inmadurez, porque prefieren no despertar a la realidad, no relacionarse con la responsabilidad de sus actos. 
Claro, madurar es complicado. Es tomar iniciativas. Es tomar desiciones nosotros mismos y saber a qué cambios queremos llegar y cuánto tiempo darles. Es totalmente diferente dejar pasar el tiempo que darle tiempo a algo. Dejar pasar el tiempo es acobardarse de hacer lo que quieres hacer cuando quieres hacerlo. En cambio, cuando le das tiempo a algo lo dejas madurar. Es tener el coraje de saber esperar cuando algo no se da. 

Tarde o temprano, nuestra irreflexión se va y es ahí donde uno está preparado para madurar, para empezar una nueva vida. Yo creo que para eso hace falta decir adiós a todo lo que nos hace daño, como las cosas que nos separan de la realidad y sonreírle a todo lo nos hace bien, nos da experiencia y nos hace crecer. Una filosofía. Es tiempo de despertar.