miércoles, 24 de noviembre de 2010

Acércate

Siente y deja sentir que el amor madura,
será más grande, pero más difícil de borrar.
Que alguien vaya y le explique a Aventura,
que solo con un beso no se puede enamorar.

Ya no quiero escuchar más quejas de Arjona
preguntando por qué es tan cruel el amor.
Quien realmente ama no critica a su novia
de una reputación hecha por puro rumor.

Pero con amor nunca juegues, ten cuidado,
a veces es imposible olvidarse de otros.
Intentando olvidar Sabina me ha llevado
por el boulevard de los sueños rotos.

Levántate siempre después de cada caída
y nunca llores por falsas promesas.
No esperes que un borracho te lo diga,
solo créelo, la vida te da sorpresas.

Ahora solo ama, que no te de vergüenza,
pues no hay nada mejor que ser amado.
Pero no dejes que Fito Paez te convenza,
porque no siempre llueve sobre mojado.

Y si alguna vez algo te tendría que confesar,
no sería posible ni siquiera lo que sintiera,
pues ni Gilberto Santa rosa podría explicar,
que manera de quererte, que manera.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Cuando perder es ganar


Era noviembre cuando realmente la conocí. ¿cómo olvidarla? Siempre estaba de buen humor y sonriendo. Parecía muy feliz, pero tenía un pequeño problema: no existía. 

Digamos que, quizás, era muy inocente y confiaba demasiado en los demás. Esperaba mucho de donde había poco o a veces nada. Y al preocuparse más por los que quería que por ella misma y no ser correspondida en su totalidad, dejaba de existir. No era un problema, pero llego a serlo cuando empezó a afectar su propia felicidad. Ella solía llamarlo "soledad", pero era más bien un vacío. Tal vez sea la sensación más amarga que llegues a experimentar. Llegar a sentir que por más que hayan mil personas a tu alrededor, a ninguna le importes, a ninguna le interese como te sientes. Es también sentirse incompletos. Algo que nos vuelve seres vulnerables. Pero, a pesar de todo, es un sentimiento bastante particular: sentirnos solos aunque no lo estemos. Nuestra conciencia nos perturba con recuerdos y problemas. Y era exactamente eso lo que ella sentía. Lo que nadie realmente sabía es todo lo que sufría en silencio. Ese mismo día, explotó. No se contuvo más y lloró hasta que sus ojos se tornaron rojos. Se me rompió el corazón al verla y fue peor cuando me di cuenta que lo que estaba viendo era un espejo. ¿Es tan difícil escucharlo como sentirlo? De pronto me puse a pensar que sufrimos por culpa de las otras personas, es decir, influimos en la felicidad y la tristeza de todos. ¿Cuántas veces hemos ahogado a alguien en soledad por simple indiferencia? Pensamos solo en nosotros y hacemos que el dolor de los demás sea invisible a nuestros ojos. Siempre queremos que se preocupen, pero ¿siempre nos preocupamos? 
Ella salió sola adelante, perdiendo el miedo a perder, amándose tal cual es. Perdió la ilusión y empezó a soñar. La ilusión es negar la realidad, en cambio si tú sueñas, quieres cambiarla. Por lo tanto, no habría desilusión dolorosa de por medio. Ganó madurez, aprendizaje y experiencia. 
A veces hay que perder para poder ganar. Después de todo, los vacíos por los que uno atraviesa en su vida, son esos tipos de maestros de los que es difícil aprender, que te exige mucho de lo que en ese momento no tienes, pero que terminas las clases sabiendo.
Era noviembre cuando realmente la conocí. ¿Cómo olvidarla? Si "ella" era yo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El mejor de los maestros.


Amor. Para mí no existe palabra más delicada que esa, amor. Son cuatro letras que definen una razón. El sentimiento más fuerte y desafiante, el más puro y apasionante. El arma más poderosa y la más humilde de antemano, el sentimiento más divino y también el más humano.
El amor no se limita en sustantivos, es más bien un verbo. Actuar demostrando. Luchar para que florezca o resignarse a que se marchite agonizando. Es actuar con el corazón, es sentirse dependiente y querer serlo. Es abrazar a la otra persona para poder volar. Es respetar y dejarlo ir sin querer perderlo. El amor son dos ríos que se encuentran y se unen en un manantial. Es que no te importe que imperfecto sea, sino que perfecto es saber que lo amas igual. No se aprende a amar, se aprende amando. Únicamente existe tu forma de amar, la que vas descubriendo y aceptando. La que vas entregando y vas tatuando a otros en sus vidas.
Amar es valorar algo sin tener que perderlo antes. Amar es darse cuenta que el amor no dura tan solo un mes, y entender, entender que tan grande es el amor si eres feliz cuando el otro lo es. Amar es perdonar sintiéndose fuerte.
El Amor es el mejor de los maestros y el que, sin duda, te cambia la vida.

jueves, 23 de septiembre de 2010

¿Dónde guardo nueve años?


Hace nueve años mis papás se divorciaron. 2001, yo tenía seis y toda la inocencia posible acumulada en un cuerpo que no entendía lo que era sufrir y que más bien lo relacionaba con algún capricho que no le concedían. Para mí eso era sufrir. Sufrir en un mundo donde todo me sonreía, donde no me faltaba nada, donde no tenía más preocupación que jugar y desarrollar mi imaginación.
Sin embargo, un día escuché el llanto de un sufrir verdadero que aún no conocía y asomándome a la puerta vi a mi mamá llorar por primera vez. Lágrimas llenas de sentimiento, que derramaban decepción, desamor y problemas. ¿Es acaso que no le compraron la Barbie que quería? creo que no era cuestión de Barbie, sino de Ken. Al verla tan mal, corrí y la abracé. Un día después, sin entender que sucedía, yo hablaba con mi padre y de pronto le comente que vi a mi mamá muy triste el día anterior. El inventó cualquier historia que se le vino a la mente, pero yo interrumpí: "Pa, ¿mi mamá te quiere mucho?" El me respondió que sí. Entonces proseguí con otra pregunta: "Entonces, ¿cuando uno quiere mucho duele? si es así no me voy a enamorar nunca". La única respuesta que recibí aquel día fue: "Lo entenderás cuando seas grande. Mejor anda a jugar hijita, tu muñequita debe extrañarte mucho".

Querido Padre, he crecido. Ya sufrí una pena que va más allá de un capricho y hasta ahora no entiendo aún por qué a veces duele tanto querer, aunque no es el amor lo que duele, son los factores que lo contaminan los que crean decepción. Ahora entiendo lo que las lágrimas de mi mamá gritaban en silencio mientras recorrían el camino de su suave mejilla, pero algo que no entiendo hasta ahora es como la dejaste ir.

‘‘Las historias hermosas son así, nos prometen de lejos ser verdad. Le pedimos al tiempo que les traiga por acá y al final en un sueño suelen ser casualidad. A la vuelta del corazón volvemos a empezar.’’- Alejandro Filio.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Nuestra burbuja


Vivimos en una burbuja: todo tan mecánico, con una misma rutina. Todo tan neutralizado. Almas que se conforman con los limites de esa burbuja. Pero ¿es el mundo una burbuja? ¿nuestra burbuja? o ¿es lo que hacemos de él?.
Nos encerramos en lo mismo, la sociedad te arrastra hacia esa burbuja, una misma masa de gente que se conforma con... ¿vivir? o... ¿sobrevivir?
¿Nunca se han puesto a pensar que afuera de esa burbuja hay algo? Algo que todavía la gente no se anima a ver, no se anima a experimentar, a descubrir. Somos energía, y como tal, nos trasformamos. Necesitamos un equilibrio entre nuestro pensar, sentir y reaccionar. Tu puedes ser lo que tú quieres ser, no lo que los demás te hayan querido enseñar a ser. Un alma no se deja llevar porque la burbuja la encarcela. Quizás es cuestión de dejar de temerle a romper la burbuja, a atravesar ese límite que te impone la sociedad, de lo que dicen que es correcto y de lo que no. Cuestión de encender esa energía que está apagada, de encendernos. Cuestión de salir y ver la vida de una manera diferente que los demás. Cuestión de dejarnos transformar.

viernes, 20 de agosto de 2010

Es algo más que eso


Dilo. Eso que te mueres por decir, significa algo. Todo tiene un fin.
Pero, ¿qué pasa si es solo eso, un fin?... el final de algo, y por lo tanto un nuevo comienzo. Otro nuevo comienzo. Siempre pensé que la vida era cuestión de eso: comienzos y finales. El corazón busca lo que no tiene y se mantiene así, en una constante búsqueda.
Busca porque necesita amar, no busca quién lo ame. Busca porqué luchar. Busca nuevas metas, nuevas ilusiones. El corazón no piensa solo en si mismo.
Tu eliges. Lo que quieres decir y lo que no. Lo que quieres hacer y no hacer. A quién quieres querer. Si quieres dar una parte de ti a otra persona. Si quieres formar un "nosotros".
¿Qué puede significar ese "nosotros"? Creo que es en parte no soltarse las manos. Algo más que simplemente juntar y apretarlas. No entregas algo que te sobra. Entregas algo tuyo, que deja de ser tuyo para ser de ustedes, de ese "nosotros".

domingo, 15 de agosto de 2010

¿Qué cambio quiere, señorita?


A veces la mente confusa de un individuo contagia a la del otro. A veces sentir no es seguro. A veces no encuentras respuestas para nada y a la vez le encuentras una lógica a todo.

Si la palabra ''a veces'' fuera un ''siempre'', podríamos, quizás, resumir mis pensamientos. Siempre tan vacíos, tan perturbados. Relatos de momentos en caigo en la confusión, me pierdo y no entiendo nada. No sabes si es mejor olvidar o crear recuerdos. Con mil dudas en la cabeza, no sabes cómo reaccionar, qué hacer, qué decisión tomar.
Una situación parecida a ir a un restaurante y cuando llega el mozo aún no sabes qué pedir. ''Puede elegir cualquier cosa de la carta, tenemos los mejores menús sobre decisiones. La pregunta es: ¿qué cambio quiere, señorita?''. Esta vez me gustaría el cambio que no me haga sufrir.